Los orígenes
de la salsa se remontan al descubrimiento y la conquista de
América. Los esclavos africanos que los colonizadores
llevan al nuevo continente, exportan allí su religión
y su música. Ritmos africanos, cantos y bailes son
la forma que éstos tienen de contactar con sus Dioses.
Estas costumbres de los rituales africanos podría decirse
que son las primeras manifestaciones de lo que siglos más
tarde será el “Son Cubano”.
Ya en una época más cercana a la nuestra,
en la década de los 40, la música del Caribe
llega con mucha fuerza a Estados Unidos. Especialmente,
a Nueva York. Muchos inmigrantes cubanos y puertorriqueños
comienzan a tocar su música en diversos clubes de
la gran ciudad. Hay incluso clubes dónde sólo
se toca esa música. Dos ejemplos son: el famoso Blen
Blen Club, y , sobre todo, el muy conocido Palladium Dancehall
de la calle 52, que era en aquella época el punto
caliente de la música latina en la gran manzana.
Rápidamente surgiría un nuevo movimiento
musical latino en el que el sabor y el estilo del Caribe
se combinaban con las armonías del Jazz. Muchos lo
llegaron a denominarlo “latín Jazz” (Jazz
Latino).
Y es a principio de los 70 cuando a esta música
de origen caribeño en los Estados Unidos se le denomina
por primera vez “salsa”. Es el sello “Fania
Records” el que le atribuye este nombre, muchos piensas
que con motivos comerciales para englobar en un todo la
música de origen caribeño.
Precisamente, es este sello discográfico el principal
promotor de la salsa en sus comienzos ya que lanza muchos
de los primeros cantantes y músicos “salseros”.
De hecho, es Fania Records la que graba y lanza la gran
mayoría de los discos de salsa en la década
de los 70.
Muchos pensaban que este estilo musical era sólo
una moda y que pronto desaparecería. Pero todo lo
contrario. La salsa se diversifica, evoluciona rápidamente
y traspasa fronteras en todo el mundo. Se llega a oír
en toda Latinoamérica, llega a Europa e, incluso,
a países tan dispares cómo Japón.
El mundo de la salsa en la actualidad ya lo conocemos:
posee un status de género musical legítimo
y tiene un impacto en la sociedad muy fuerte. Su carácter
fresco, desinhibidor y extrovertido hace que se escuche
y se baile en todo el mundo, ganando cada día más
adeptos.
La salsa ya no es sólo un estilo musical, no es un
moda… ¡La salsa es una forma de vida!